Es posible que no sea la primera vez que escuchas hablar de las bondades del pescado y del marisco gallego. Ya nadie cuestiona la inmensa riqueza de las aguas de las rías gallegas, pero, ¿sabes a qué se debe?

La fama de nuestro marisco se debe en primer lugar a la abundancia de nutrientes y oxígeno en las rías y en segundo lugar a la baja temperatura de nuestras aguas.

Aunque se conocen fenómenos parecidos en las costas de Chile o California, los procesos de afloramiento de las rías gallegas son únicos en el mundo.

¿Por qué se da el pescado y el marisco en Galicia mejor que en ningún otro lugar?

Por el impacto del fenómeno del afloramiento en la riqueza marina.

El marisco gallego vive en un hábitat lleno de nutrientes traídos por el afloramiento y atrapados dentro de las rías. Esta cantidad y calidad de alimento disponible es algo único en el mundo, y es lo que proporciona ese sabor exclusivo a nuestro marisco.

Llamamos afloramiento al desplazamiento vertical de las aguas profundas, más frías y densas, hacia la superficie. El viento del norte que actúa sobre la superficie del mar, en conjunto con la fuerza de Coriolis ocasionada por la rotación de la tierra, arrastra el agua superficial de nuestras costas mar adentro, hacia el océano.


Fuente: 4gotas.com: en las Rías Baixas, un viento que va de norte a sur provoca una corriente que va del nordés al suroeste (en el litoral coruñés este proceso ocurre con vientos del nordés).

El lugar que ocupaba esta agua es rápidamente sustituido por agua oceánica más profunda, rica en oxígeno, que al ascender arrastra consigo todos los nutrientes que se encontraban depositados en el fondo. Esta agua tiene unos valores de temperatura muy bajos y un elevado índice de salinidad.


Fuente: 4 gotas.com: al salir el agua superficial de las rías, entra agua del fondo para ocupar su sitio.

Esta agua fertiliza las rías gallegas generando una elevada producción de marisco. Esto es el afloramiento, cuando las aguas profundas ricas en sales y nutrientes (nitratos, fosfatos y silicatos) llegan a regiones superficiales, con suficiente insolación, e inducen un florecimiento o incremento de la producción primaria.

En las Rías Baixas los vientos del norte son habituales durante los meses de primavera y verano debido a la posición del anticiclón de las Azores y las bajas presiones de Islandia. Por lo tanto, el afloramiento comienza en el mes de abril, alcanzando su máxima intensidad en la segunda quincena de julio, agosto y primera mitad de septiembre, y desaparece al final de octubre.

Así es como se produce la explosión de vida en los meses con ‘R’ en mariscos como las almejas, berberechos, centollas, nécoras, bogavantes, mejillones…

¿Por qué tiene el marisco gallego ese sabor a mar tan intenso?

No cabe duda de que el marisco y pescado gallego se alimenta y respira mejor, pero para ello necesita un medio marino que sepa mantener unos buenos niveles de alimentos inorgánicos.

Nuestras rías favorecen la entrada y conservación de los nutrientes gracias a su morfología y a las islas que las separan del océano:

La orografía marina gallega combina agua oceánica con agua fluvial en zonas poco profundas

Las rías son profundas penetraciones del mar en la tierra sobre las que desembocan los numerosos ríos de la región.

Es en parte también gracias a ellas que nuestro ecosistema marino es más rico y diverso. Las rías actúan como receptáculo de los nutrientes que llegan desde los fondos oceánicos y al ser poco profundas favorecen el florecimiento.

Las islas gallegas actúan facilitando la entrada de nutrientes y evitando su salida

Además, ocurre que en la desembocadura de todas las rías gallegas existen islas, lo que provoca que el agua cargada de nutrientes entre por diferentes puntos y no se escape fácilmente, dejando una mayor proporción a su paso, y propiciando que los mariscos gallegos se desarrollen más rápido y mejor que en otros lugares.
Como se suele decir, Galicia es verde por la lluvia y sus aguas son únicas por el afloramiento.

La próxima vez que metas un pie en el agua fría de nuestras costas, piensa en qué regalo de la naturaleza supone permanecer en la orilla y aprovechar la brisa marina para refrescarte.

Cuéntame en comentarios si ya habías oído hablar del afloramiento.