Este mes podemos sentirnos afortunados, porque hay abundancia y variedad de pescado fresco, además, a precio contenido. Es buena época para la pesca artesanal.

Están de temporada los pescados planos como el lenguado, el rémol (que aquí llamamos “corujo”) y el rodaballo salvaje. Los pescados blancos finos como la lubina salvaje, la dorada salvaje, el besugo y el pargo. Pescados azules como el chicharro (o jurel), el bonito del Atlántico o el sargo, que son menos habituales en otras épocas del año (comenzamos a ver aparecer buen verdel (o, como lo llamamos aquí, “caballa”). Tenemos otros pescados ideales para ir del mar a la cazuela: la raya, el rubio o la maragota.

En mariscos, todos (salvo los que están en veda como la nécora de la ría o los santiaguiños), ¡en la variedad está el gusto! Hay todo tipo de almejas, berberechos y navajas, eso también lo sabes. Anota lo que mereces disfrutar antes de que entre en veda: la vieira fresca de Cambados y el bogavante de la Ría.

¡Arrancamos!